El precio de la moneda

Les voy a ser sincera las hormonas no ayudan mucho a gente como yo que se plantea y replantea su vida en cada momento crucial en el que va a sufrir una metamorfosis. Tengo claro que los torbellinos mentales que estoy padeciendo estos días, en la soledad de mi cama son una suma de hormonas, más una vida metida en cajas por causa de una reforma y todo esto aliñado con latigazos en la memoria y el alma que me produce cada viaje a tierra patría. Sigue leyendo