DE PROPÓSITOS Y DESPROPÓSITOS

Este post lo he escrito mil veces esta semana, en la cama, en la moto, en la cocina…pero luego cuando me pongo en el ordenador no sale. Y sí ahora no me digan eso de que cuando me viene pare y tome nota, porque lo he hecho más de una vez, he parado la moto en seco y he anotado en la libretilla de la novata, o me he levantado a medianoche al salón, pero esta vez mi cuerpo no reacciona.

No sé si os he felicitado el año o no, y sé que ya han pasado unos cuantos de días (por no decir semanas), pero ya saben, una suele ir a contracorriente en lo que al blog se refiere, así que ese texto sobre el año venidero el pasado y todas esas cosas que ha contado el mundo hace semanas, yo lo cuento hoy (si soy capaz).

En lo referente al cibernético, es decir mi mundo bloguero, esa vida 2.0, es de esas cosas del 2012 que quiero recordar bien alto, empezando por el 15J , siguiendo por el 17N y por muchos más actos a petit comité que han colmado mi alma. A parte de esto wordpress se ha preocupado de mandarme un mail con un resumen anual, que en mi caso sería medio año, que es el que llevo y bueno no me ha descubierto nada que yo ya no sospechara. Que mis comentaristas top son aquellas que tan cerquita  llevo en el corazón, que el día que hubo colapso bloguero fue en la entrevista teutona, que mi suelo pélvico es más conocido que los baños de las Presley, y que tengo lectores fieles en España, Alemania y Estados Unidos. Bueno para medio año de vida, 50 post y 22.000 visitas,  como supondrán feliz como una perdiz.

Pero lo que me preocupa es que vuelve a ser año impar, y eso significa que me toca ponerme la pilas, es decir adelgazar. Sí señores, yo en los años impares pierdo grasa,  en el 2009 antes de quedarme preñadita me quité 18 kilos con la endocrina, en el 2011 con la criticada Dukan otros 10 y este año como no venga Lourdes en persona jodido lo veo. No se rían, que la menda lleva semanas comiendo ensaladas y cosas ligeras casi a diario, pero al mismo tiempo he engullido cada noche gominolas o chocolate, como si fuera a acabarse el mundo. Vamos que este año es el que rompo la  profecía de los impares adelgazantes, de tirón. Me supongo que la gente que lleva a dieta desde su más tierna infancia me entiende, estoy en ese momento en el que sé que me urge perder kilos, pero no encuentro motivación, medios, ni  fuerza moral y saben, ese es el secreto. Sí, no hay ni Dukan, ni Zukan ni paleo-dieta, sino uno adelgaza cuando uno mismo se lo propone y quiere. Por lo tanto estos días lo que ando es buscando  a mi fuerza de  voluntad y ánimo por los rincones de mi casa, pero nada no doy con ellos.

El caso es que me muero por encontrar  el momento de sentirme animada para empezar, porque sé que será el comienzo de mi nueva era, que sí que yo adelgazo y oye se me cambia el ánimo, me desaparecen las ojeras (esas que llevo tatuadas desde hace dos meses y medio, que hasta el gorila se ha percatado), vuelvo a sentirme apetecible, y eso señoras levanta el ánimo y el lívido de cualquiera. Porque quizás, entonces volveré a plantearme el poder quedarme embarazada, sino yo no me quedo preñá con este cuerpo que tengo ahora ni jarta vino. Aunque así en confianza y como nadie nos escucha, otras de las cosas que me quiero plantear este año es la recuperación de mi instinto maternal.  Yo tengo ese batido mental de  no querer dejar al monillo como hijo único, de no querer que se me pase el arroz, de no querer una diferencia de edad exagerada… pero sobre todo quiero tenerlo porque me apetezca. Aunque ahora mismo es un despropósito, ya que no se ustedes pero yo tengo claro que si no puedo mantenerlo no lo tengo, y ahora mismo va ser que no!!

Quiero cumplir el despropósito de volver a viajar y descubrir nuevos sitios, pero como bien he dicho es un despropósito. Me conformo con  volver a tomarme unas tapitas y visitar peinetaland, e intentar cumplir la promesa de regresar a Nueva York a visitar a mi amiga N.

Todas estas cosas se podrían resumir en él siguiente foto montaje.

PicMonkey Collage

Pero después de este momento egoblogger tengo que ser sensata y pensar que tanto propósito me solivianta, que sé que muchos de ellos son despropósitos, que si me los marcó a fuego terminan por convertirse en obligación. Pero eso no quita a hacer una pequeña reflexión sensata y hacer una mini-lista de esas cosas que no estaría mal INTENTAR llevar a cabo (esto es auto-terapia, ya saben mientras escribo intento convencerme  a mí misma):

-Sería una pena no poder ponerme toda esa ropa bonita que tengo en armario del año pasado.

-Sería una pena no poder tomarme un montadito en Plaza Nueva.

-Sería una pena no poder darle un achuchón a mi abuela peinetera y quizás quedarte sin verla por última vez.

-Sería una pena que el monillo no tuviera con quien compartir sus tropecientos mil coches, por no decir la pena que sería no volver a ver al aitona babear cual san Bernardo.

-Sería una pena no volver a lucir ese cutis deportista sin ojeras.

-Sería una pena no celebrar mis 35 como si no hubiera un mañana, fiesta sorpresa quiero 😉

-Sería una pena, no poder reventar esa tarjeta, ahorrada a conciencia, en los mejora outlets de Nueva York, y no poder tomarte esos cosmopolitans con alguien  a quien echas mucho de menos.

-Sería una pena tener que regalar toda esa ropa de embarazada, que ha viajado dos veces de Madridtxikito a Barcelona y luego a Bélgica (ropa de mundo 😉 ), por no decir toda esa ropa de bebé que has guardado con recelo.

Ahora es cuando reléelo mis penas y pienso eso de que la vida es un cúmulo de propósitos y despropósitos, y que bastante tengo con vivir el día a día, pero que si de toda esa lista sólo una cosa deja de ser una pena y pasa a ser una alegría porque se ha cumplido, ya me doy por satisfecha, porque este año si hay algo que quiero ser, es FELIZ!!!

fELIZ

Feliz año a todos, que vuestros despropósito, propósitos, lista de penas, deseos y intenciones sean una simple meta diaria para tirar pa delante y seguir, que señores, la salud es importante, pero les prometo que la felicidad es el cúmulo de unas cuantas cosas más, de las que en estos últimos tiempos estamos un poco escasos.