EYE BABY

Mirar que bien combina con el carrito

El día en que nos propusieron probar el producto dije que sí inmediatamente, principalmente porque me habían contado una historia, que me había dejado de piedra. Todos sabemos que la seguridad vial es importante, pero yo soy de pueblo y ahora vivó en ciudad y con un monillo que corre sin control alguno, es un tema que me daba auténtico pavor.

Mi amiga la guiri, me contó que en nuestra ciudad, una madre con un carrito gemelar se dirigía a la guarde a buscar a su otro peque, cuando en un paso de cebra un coche, con un conductor hablando por el móvil, no paró y los arrolló. Por suerte, después de una estancia larga en el hospital, han salido, pero no siempre es así. Por lo tanto es importante concienciar a nuestros peques y también a los conductores, del mensaje de Eye baby.

Después de esta entrada seria y concienzuda paso a relataros la historia peinetera del artilugio.

El paquete llegó el único fin de semana que la menda y el monillo estábamos ausentes, a una hora bien temprana. Por consiguiente, el gorila con voz profunda y resacosa de cubatas me llamó y soltó “Ha llegado un paquetito pa ti, de tamaño sospechoso, no quiero saber lo que es…” (Con tonito).

El monillo expectante…

Nada más aterrizar en casa, fui veloz a abrir el paquetito de marras, el monillo enseguida pensó que era un juguete para él. Es colorido, y la zona principal reflectante, de un material parecido a la goma-espuma. La misma caja hace de manual de instrucciones.

Las instrucciones «sencillas» 😉

La primera impresión o lo que transmite es de “fácil y rápido montaje”, y una leche!! Seré torpe pero la cosa tiene su aquel, después de 15 minutos haciendo malabares y poner el trasto de mil maneras, llegó el gorila y me miró con cara de “quita inútil” y en 5 minutos lo montó.

Antes de engancharlo al carrito, le expliqué al monillo la función del súper-brazo ese. Me lo robó y corriendo se fue al salón, lo puso delante de la caravana de coches y les dijo “stop”, yo pensé  mensaje recibido.

Monillo parando su caravana

Esa tarde salí a pasear con una amiga y mientras  me esperaba en el recibidor me dijo:

Nena, cada día le compras juguetes más raros a tu niño…

-¿Por qué lo dices?

-Por el artilugio este que llevas enganchado al carro

– 😉

CONCLUSIONES

La idea es buena, el concepto importante para concienciar a grandes y pequeños. PERO…

-Es muy aparatoso

-Excesivamente largo, en consecuencia no tan práctico

-Personalmente mejoraría las instrucciones para mamás torpes, como yo.

Al monillo le quedan dos telediarios de usar carrito, intentamos engancharlo a su bici para ir cortando el tráfico, pero no fue posible. Así que sí alguien está interesado, no dudéis en contactar conmigo y pedírmelo que os lo mando encantada. Tengo hasta la caja!!