SOBRE RUEDAS

Este post hace tiempo que lo quería escribir, pero he preferido esperar a tener mis emociones equilibradas, en cuanto a madre se refiere, es decir cuando ya he tenido el tema más o menos digerido, ya saben por eso que dicen que soy una exagerada y no dramatizar demasiado con el tema.

Después de tres años y medio, puedo confirmar que soy madre de un niño con una psicomotricidad avanzada y envidiable. Y digo envidiable, porque ya me gustaría tenerla para mí. Creo que esto lo podría haber visto venir cuando le vi gatear cual ratón veloz, o cuando decidió que diez meses y medio eran más que suficiente para comenzar a caminar, correr a los 14 meses y voilà! la madrina le regalo su primera moto a los 15 meses. Antes  de la moto ya había llegado un mini andador plegable que también hacía sus delicias, o como bien me recordó el aitona “ese carrito del helado”, que con 10 meses llevaba a toda pastilla por el pasillo de casa.

Sigue leyendo