Un Kafesnia with love

Nunca les ha pasado conocer a alguien nuevo, que poco a poco  va entrando en sus vidas y según pasa el tiempo tienen la sensación como de conocerla de toda la vida. Pues eso me ha pasado a mí. Este mundo 2.0 me dio algún que otro disgustillo, pero en general todo han sido alegrías y nuevas compañeras de viaje, yo les tengo mucho cariño a todas, pero hoy con permiso del patio  de vecinas le quiero dedicar el post a una en especial.

La primera vez que tuve contacto con ella fue vía mail, su mensaje estaba lleno de energía, ya saben ella es un torbellino de buena onda. Después decidimos ponernos cara vía Facebook y fue aquello de “Uy te pareces a esta actriz, ah pues tu a la otra”. La desvirtualicé un 15 de junio del 2012, junto a mucha gente más, donde ella era una de las invitadas estrellas, me dio el tiempo justo de traficar una bailarina plegables con ella, de vernos otro minuto mientras engullíamos  comida y mirábamos nuestros móviles, y luego nos bastaron 3 miradas cómplices en momentos que sólo ella y yo comprendíamos. Al poco tiempo fui a buscarla a un puerto, recién llegadita de un crucero, nuestras bestias se vieron y ella y yo volvimos a compartir tan sólo 20 min en compañía de Mickey y tortitas de arroz. Nos volvimos a escapar a Madrid este otoño y cuando creía que por fin estaríamos largo y tendido, volvimos  a estar cada una en una punta de la mesa, pero las miradas volvían a unirnos y reírnos, en ese momento es cuando comprendí que no nos hacía falta estar a solas mucho tiempo, nos conocemos, nos respetamos, cada día nos entendemos mejor y aunque parezca mentira hoy es el día en que puedo decir que tengo una amiga con la que dos frases, tres miradas, cuatro tuits y muchos comments me sobran y me bastan. Hace unos días hicimos el último intento de estar un rato solas, pero Critter y Monillo hicieron que la cosa no fuera tan distendida, desde saltos de sofá, a peleas por el muñeco, golpes de excavadora y una meada monil muy bañeril , hicieron que un lunes de resaca fuera un punto más en nuestra lista de momentos para recordar. No sé si alguna vez tendremos ese café, cena o copa  a dos que siempre decimos, pero igualmente empiezo a pensar que no lo necesitamos, que lo que tenemos nos basta y nos sobra, que lo nuestro nunca será una historia a dos sino a muchas, porque a las dos nos tira mucho el patio de vecinas, el Skype a tres, el hangout a cuatro y  GT y cena con un mínimo de diez personas.

Amiga desmadrosa mañana entras en quirófano, ya lo sé mexi que no es nada grave, pero tú sabes que en materia de parquet- flotante, compuertas and company, si hay alguien que te entiende de corazón, esa amiga, soy yo. Así que a mí mañana, para hacer justicia de como tú eres con las amigas de detallista, me gustaría ir a ese hospital, entrar y darte unas flores, una gran caja de bombones y un achuchón terrible y que me contaras con ese acento que a mí tanto me gusta, que forma has elegido para tu nueva sonrisa vertical 😉 Pero como no puedo, te tendrás que conformar con este mini-post  y esta canción cursi, que mira querida la letra “pues como que me gusta güey”.

DE FUTBOL, TAMBORRADA Y OTRAS VANIDADES

Señores hoy es un lunes de esos resacosos, el fin de semana en can peineta-pintxos ha sido una batiburrillo de emociones y vivencias varias, nada del otro jueves pero que hoy me ha dado por hacer un poco de diario.

El fin de semana pintaba feíllo, ya saben lluvia y frio ,pero conticoneso decidí  terminar la semana haciendo una súper-caminata con mi compi Ly, la caminata fue terapéutica mentalmente, ya saben despotricar del trabajo a veces viene bien. Eso sí, dado mi  falta de costumbre a hacer ejercicio, tuve agujetas hasta en los parpados durante el fin de semana.

El sábado pintaba tranquilo y lluvioso, con el único gran acontecimiento de recibir a la tarde noche en mi casa a la desmadrosa de la blogosfera, y ese baño comunitario del monillo con critter, pero los señores virus lo impidieron. Así que mientras intenté poner orden en la leonera (es decir mi casa), aluciné de cómo ha evolucionado la imaginación de mi hijo, de cómo juega horas sólo inventándose un taller de motos, o una caravana accidentada etc…todo esto en catalán, sí señores mi hijo en la intimidad al igual que Aznar habla catalán ;-). Llegó la tarde y con ella el partido de la jornada, nuestro modesto equipo se enfrentaba al archiconocido de la ciudad, el mismo día de San Sebastián y la tamborrada. El gorila nos abandonó para ver la retrasmisión, mientras el monillo y la menda practicábamos por el pasillo tambor en mano la salve de Donosti, pero entonces llegaron los wassap y mensajes de aliento, aquel partido iba ser nuestro. Rauda y veloz corrí a internet con un monillo colgado de mi pierna y en una canal, que retrasmitían con acento argentino, pudimos ver los goles de nuestro equipo, en cada gol salíamos al balcón yo bandera en mano y monillo con tambor, por supuesto no había ni el tato y ya al tercer gol mi niño con tono educado me dijo : “Ama  que ases, no hay ningú, danak die del barsa.. (léase, que leches hacemos con este frio el tambor y la bandera pegando gritos en un balcón, cuando todo el vencindario es culé). Y yo pensé para mis adentros, (dar por saquito un rato hijo mío, que mucho hemos sufrido con victorias ajenas).

Entonces empezó una hora de locura extraña. Primero Skype, a duo con el monillo cantando el himno a nuestra Jaio del athleti, después sonó el fijo era el aitona, monillo le deleitó con el himno (la malas lenguas dicen que todavía está recuperándose), luego llegó el gorila que también fue recibido con honores, volvió a sonar el fijo y monillo ya descolgaba cantando directamente, el wassap no paraba. Y yo pensé, cualquiera diría que hemos jugado nosotros tres el partido, pero bueno que nos quiten lo bailao. Cenamos con la retrasmisión de la tamborrada mientras cantaba yo eso de “Sebastian bat bada zeruan, donosti bakarra munduan…” pero sin cenar kokotxas, y claro no es lo mismo. Cuando ya pensé descansar del jolgorio, me percato que el domingo tengo 6 adultos y 5 infantes a comer y tengo mucho que preparar, me encierro en la cocina a preparar un pastel a ojo!! Sí señores a ojo de buen cubero, mi madre todavía se está rasgando las vestiduras: Hija por dios que eso no es como un puchero, la repostería tiene sus medidas y eso…bueno luego pásame la receta si te queda bien.

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EL DESCANSO DEL GUERRERO

Llegó el gran día y con él los aliños, si los aliños. Me desperté bien temprano por los jadeos y vítores exagerados de mi vecino, que como no remataba, recibió la reprimenda del gorila con un: Vamos machote que tú puedes y es pa hoy!!! y entonces, se hizo el silencio, creo que provocamos un Koitus interruptus, pero es que no eran horas leñe. Nos levantamos con un monillo enfermo, que se fue a desayunar con su padre a urgencias, yo muerta de cansancio y agujetas, montaba mi salón para los actos venideros. Asaba cordero y escuchaba atónita por el móvil, como una de mis invitada estaba tirada en el aeropuerto de Paris, sin poder llegar a la fiesta sorpresa. La cosa evolucionó los niños, comieron, durmieron y jugaron, los mayores disfrutamos del momento, la homenajeada disfrutó y lloró, le regalamos una joyita de mami (por cierto la compré en Etic-Etac y la atención fue increíble, también le he comprado etiquetas del ropa para el monillo, os lo recomiendo). Mi amiga la guiri, pudo salir de Paris entrada la tarde noche y por obra y arte de la menda cenó un tupper con su parte correspondiente del evento. AH!! El famoso pastel hecho a ojo, quedo potable o eso dijeron  mis agradecidos invitados.

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Por si alguien se pregunta, como buena costumbre masculina y muy arcaica, en mi casa se tuvo que celebrar la victoria del equipo, y claro había sido un hat-trick (bueno tres golazos o cómo demonios se diga), o sea que tuve que tener noche-siesta-mañana peinetera…

Hoy es lunes y a pesar de saber que el monillo está incubando una de esas de aúpa, les diré que estoy reventada y cansada, pero tengo una sonrisa puesta, porque a veces hay pequeños placeres que le hacen sonreír a una y porque sarna con gusto no pica.

DE PROPÓSITOS Y DESPROPÓSITOS

Este post lo he escrito mil veces esta semana, en la cama, en la moto, en la cocina…pero luego cuando me pongo en el ordenador no sale. Y sí ahora no me digan eso de que cuando me viene pare y tome nota, porque lo he hecho más de una vez, he parado la moto en seco y he anotado en la libretilla de la novata, o me he levantado a medianoche al salón, pero esta vez mi cuerpo no reacciona.

No sé si os he felicitado el año o no, y sé que ya han pasado unos cuantos de días (por no decir semanas), pero ya saben, una suele ir a contracorriente en lo que al blog se refiere, así que ese texto sobre el año venidero el pasado y todas esas cosas que ha contado el mundo hace semanas, yo lo cuento hoy (si soy capaz).

En lo referente al cibernético, es decir mi mundo bloguero, esa vida 2.0, es de esas cosas del 2012 que quiero recordar bien alto, empezando por el 15J , siguiendo por el 17N y por muchos más actos a petit comité que han colmado mi alma. A parte de esto wordpress se ha preocupado de mandarme un mail con un resumen anual, que en mi caso sería medio año, que es el que llevo y bueno no me ha descubierto nada que yo ya no sospechara. Que mis comentaristas top son aquellas que tan cerquita  llevo en el corazón, que el día que hubo colapso bloguero fue en la entrevista teutona, que mi suelo pélvico es más conocido que los baños de las Presley, y que tengo lectores fieles en España, Alemania y Estados Unidos. Bueno para medio año de vida, 50 post y 22.000 visitas,  como supondrán feliz como una perdiz.

Pero lo que me preocupa es que vuelve a ser año impar, y eso significa que me toca ponerme la pilas, es decir adelgazar. Sí señores, yo en los años impares pierdo grasa,  en el 2009 antes de quedarme preñadita me quité 18 kilos con la endocrina, en el 2011 con la criticada Dukan otros 10 y este año como no venga Lourdes en persona jodido lo veo. No se rían, que la menda lleva semanas comiendo ensaladas y cosas ligeras casi a diario, pero al mismo tiempo he engullido cada noche gominolas o chocolate, como si fuera a acabarse el mundo. Vamos que este año es el que rompo la  profecía de los impares adelgazantes, de tirón. Me supongo que la gente que lleva a dieta desde su más tierna infancia me entiende, estoy en ese momento en el que sé que me urge perder kilos, pero no encuentro motivación, medios, ni  fuerza moral y saben, ese es el secreto. Sí, no hay ni Dukan, ni Zukan ni paleo-dieta, sino uno adelgaza cuando uno mismo se lo propone y quiere. Por lo tanto estos días lo que ando es buscando  a mi fuerza de  voluntad y ánimo por los rincones de mi casa, pero nada no doy con ellos.

El caso es que me muero por encontrar  el momento de sentirme animada para empezar, porque sé que será el comienzo de mi nueva era, que sí que yo adelgazo y oye se me cambia el ánimo, me desaparecen las ojeras (esas que llevo tatuadas desde hace dos meses y medio, que hasta el gorila se ha percatado), vuelvo a sentirme apetecible, y eso señoras levanta el ánimo y el lívido de cualquiera. Porque quizás, entonces volveré a plantearme el poder quedarme embarazada, sino yo no me quedo preñá con este cuerpo que tengo ahora ni jarta vino. Aunque así en confianza y como nadie nos escucha, otras de las cosas que me quiero plantear este año es la recuperación de mi instinto maternal.  Yo tengo ese batido mental de  no querer dejar al monillo como hijo único, de no querer que se me pase el arroz, de no querer una diferencia de edad exagerada… pero sobre todo quiero tenerlo porque me apetezca. Aunque ahora mismo es un despropósito, ya que no se ustedes pero yo tengo claro que si no puedo mantenerlo no lo tengo, y ahora mismo va ser que no!!

Quiero cumplir el despropósito de volver a viajar y descubrir nuevos sitios, pero como bien he dicho es un despropósito. Me conformo con  volver a tomarme unas tapitas y visitar peinetaland, e intentar cumplir la promesa de regresar a Nueva York a visitar a mi amiga N.

Todas estas cosas se podrían resumir en él siguiente foto montaje.

PicMonkey Collage

Pero después de este momento egoblogger tengo que ser sensata y pensar que tanto propósito me solivianta, que sé que muchos de ellos son despropósitos, que si me los marcó a fuego terminan por convertirse en obligación. Pero eso no quita a hacer una pequeña reflexión sensata y hacer una mini-lista de esas cosas que no estaría mal INTENTAR llevar a cabo (esto es auto-terapia, ya saben mientras escribo intento convencerme  a mí misma):

-Sería una pena no poder ponerme toda esa ropa bonita que tengo en armario del año pasado.

-Sería una pena no poder tomarme un montadito en Plaza Nueva.

-Sería una pena no poder darle un achuchón a mi abuela peinetera y quizás quedarte sin verla por última vez.

-Sería una pena que el monillo no tuviera con quien compartir sus tropecientos mil coches, por no decir la pena que sería no volver a ver al aitona babear cual san Bernardo.

-Sería una pena no volver a lucir ese cutis deportista sin ojeras.

-Sería una pena no celebrar mis 35 como si no hubiera un mañana, fiesta sorpresa quiero 😉

-Sería una pena, no poder reventar esa tarjeta, ahorrada a conciencia, en los mejora outlets de Nueva York, y no poder tomarte esos cosmopolitans con alguien  a quien echas mucho de menos.

-Sería una pena tener que regalar toda esa ropa de embarazada, que ha viajado dos veces de Madridtxikito a Barcelona y luego a Bélgica (ropa de mundo 😉 ), por no decir toda esa ropa de bebé que has guardado con recelo.

Ahora es cuando reléelo mis penas y pienso eso de que la vida es un cúmulo de propósitos y despropósitos, y que bastante tengo con vivir el día a día, pero que si de toda esa lista sólo una cosa deja de ser una pena y pasa a ser una alegría porque se ha cumplido, ya me doy por satisfecha, porque este año si hay algo que quiero ser, es FELIZ!!!

fELIZ

Feliz año a todos, que vuestros despropósito, propósitos, lista de penas, deseos y intenciones sean una simple meta diaria para tirar pa delante y seguir, que señores, la salud es importante, pero les prometo que la felicidad es el cúmulo de unas cuantas cosas más, de las que en estos últimos tiempos estamos un poco escasos.