LA MAREA QUE ARRASÓ EL BOSQUE

Cuenta la leyenda que había un fornido leñador que tenía el hábito de ir a cortar leña con mucha frecuencia, hasta que un día al llegar a su coto privado se encontró un cartel que ponía “cerrado temporalmente por maternidad”…. Pues eso señores hablemos de sexo o mejor dicho y más concretamente de la pareja y todos su daños colaterales en ese gran proceso que es la maternidad. Sigue leyendo

La madre, el padre y el espíritu santo

Hoy martes y trece ni te cases ni te embarques pero este 13 de enero normal para muchos, hubiera sido ese día en el que yo como madre me tocaría renunciar a la crianza directa de mi hija. Sí señores, hoy a escasos tres meses y poco se acaba mi “maravillosa baja de maternidad” made in Spain. Ese país donde prima la conciliación, la igualdad, la vida familiar y el desarrollo del ser humano y la familia. Por suerte me quedan pendientes las vacaciones del año pasado y voy a poder alargar un mes pero no siempre ocurre. Al monillo lo dejé sin saber el color de sus ojos…porque a los gobernantes de este país se les olvida que los niños durante sus primeros meses comen  y duermen principalmente, a parte de hacer cacas radioactivas, tener cólicos, pedir teta más veces de lo esperado y dejarnos ducharnos cada día alterno. Pero señores políticos CONTICONESO los queremos criar!!! Que sí coño, que somos muchas las que no nos importaría quedarnos al menos seis meses en casa y volver a la rutina de tu trabajo dejando un niño que empieza a gatear, que balbucea y con el que has podido disfrutar algo más allá que el postparto. Pero eso es muuuuuucho pedir para un país tan avanzado y europeo como este. Ya de temas ayuda por nacimientos, escolarización, becas y eso ya ni hablamos no??? Sigue leyendo

Hay estrella, sol y luna

Este año más que nunca se confirman mis sospechas que lo que yo pensaba era pasajero y meras circunstancias, empieza a ser un sentimiento real y duradero. Eso sí, no paro de preguntarme como puedo haber llegado a temer o evitar algo o incluso no amar una cosa que de pequeña y que durante toda mi juventud he vivido con ilusión, como son las navidades. A mí un villancico acompasado con una botella del anís del mono me gustaba más que a un tonto un pirulí. Y ahora a mis 36 añazos es pensar en las navidades y tener sensación que me va a salir urticaria. Yo, la reina de las celebraciones familiares, del alboroto y la fiesta…en que portal de Belén deje mi espíritu, en que botella de anís se quedó mi alegría y énfasis pero sobre todo como es posible recuperarlo, para que tus hijos sean capaz de vivir la mitad de lo que tu viviste??? Sigue leyendo