No hay Quinto malo

Hoy cinco años después y con un impulso maternal he tenido la necesidad de acunarlo, de volver a hacer que fuera mi bebe. Pero soy tan chochona que no he pensado que ese que fue mi primer bebe, pesa 20 kilos mide 110 ya no está para arrullos, así que dormitado y dejando que su madre camine cual herniada por el pasillo me susurraba al oído “amatxo peso mucho, ya voy caminando” pero yo cual drama mamá e intentando saciar mi culpabilidad de postparto me he hecho la sorda y la fuerte hasta su cama mientras me lo comía a besos. Al salir al pasillo lo primero ha sido enderezarme cual cacharro escalabrado y después ir al baño a llorar…El tiempo no es justo, no juega a favor de la maternidad y los recuerdos empiezan a pesar. Sigue leyendo

1+1 NO SON 2

Hoy vengo como una novata de la bimaternidad con la sana de idea de contar como puedes llegar a ser bipolar para poder asumirla y llevarlo con cierta dignidad, o eso  o vuelvo a bajar la tasa de natalidad de golpe. Sin más propósito que hacer terapia, porque con lo que llevo gastado en la churumbel de osteópatas, leches especiales y etc. para sus porculeros dos escasos meses de vida no me da para el psiquiatra y total esto es parecido o mejor, yo suelto mi rollo, algunos me leéis  con santa paciencia  y con suerte me siento hasta arropada por otra panda de bipolares, perdón quería decir bimadres. Por supuesto desde aquí mi admiración a todas aquellas que a partir del segundo hijo siguieron cortando leña con ahínco y pasión evitando el látex y aumentado la tasa de natalidad. Eso no es bipolaridad sino un don especial de la paciencia y la tolerancia infantil que no se vende en capsulas, la locura no va con vosotras, principalmente porque no os tiene que quedar ni tiempo para ello. Sigue leyendo

UN TUNEL LLAMADO PUERPERIO

De noche, cuando se supone que debería estar durmiendo me encuentro cual búho nocturno tecleando, pero saben eso de “aprovecha para dormir cuando ella duerme”, es fácil de decir pero cuando después de un mes y medio tu cuerpo está más loco que con jetlag es complicado. Tan complicado como que tú te quedas dormida cuando ellas está despierta y a la inversa… Señores hoy vengo a desmitificar otra gran etapa de la maternidad, en mi línea. Hoy le toca al puerperio, postparto o esos tres meses en los que te planteas tirarte por el balcón y te preguntas porque no te pusiste condón, y no uno sino dos o tres uno encima del otro. Se supone que yo no soy novata en esto, pero cuatro años largos casi para cinco, pesan mucho y fue duro de narices, porque para mí el postparto es esa prueba de fuego que te toca pasar para empezar uno de los caminos más complicados y largos de tu vida, la maternidad (sin olvidarnos que ese camino está también lleno de partes gratificantes, aunque yo ahora mismo no las vea). Sigue leyendo