¡A LA ESCOLA ¡

Bueno ya que tengo un blog maternal, o eso voy diciendo por ahí, me supongo que tendría que hablar sobre el tema estrella del mes, que no se diga que no cumplo eh, amiga Golosi!!

Después de las peripecias de buscar cole, compruébenlo aquí, llego ese gran día en el que Monillo ha ido al “cole de los mayores”. Al ser cole público, sí lo conseguí, educación gratuita (después de dos años de desangre de guardería privada), con suerte puedo volver a comprarme algún mes esos zapatos de vicio. Lo dicho, que al ser público tenemos que hacer periodo de adaptación, es decir: jodete y haz malabares durante 3 días para llevar al peque sólo 1 o 3 horas al cole, contigo presente un ratito si es posible, que asimile la historia y el resto de horas le explicas que son para recuperar el aliento de tanto llanto. Ya podrían patrocinar este sistema para el trabajo ¿no? : “Mire jefe, hoy vendré una hora y media para ir asimilando su cara, mañana 2 horas para hacerme al resto del personal y si acaso el lunes ya hago jornada completa, ¿o.k?” (Delirios peineteros). Aclaro que estoy a favor de la adaptación, pero para mí, con un día es suficiente. Monillo fue un campeón en la guarde, los dos años nunca lloró y se adaptado a la primera, así que cuento con ello (cruzando dedos).

Al poquito de llegar ya estaba distraido

PREPARATIVOS

Etiquetas peineteras

Pues he de confesar que los mínimos, (muy raro en mí, que soy compradora compulsiva), el hecho de ser cole público y con sistema libre, no he tenido que comprar ni libros ni material. Igualmente encuentro abusivo comprar libros para niños de P3, yo he llegado a la universidad y no tuve libros en todo el parvulario. Las batas me las ha regalado el aitona, monísimas, las he etiquetado por fuera usando coderas de colores, recortas con la forma que quieras, escribes el nombre, las planchas y listo.

No necesita mochila grande, así que aproveché su mochila-rana belga que estaba sin estrenar, y he comprado una bolsa tradicional de merienda. La ropa que usa todavía es la de verano, así que la tengo más que etiquetada. A parte de eso sólo falta meter a pepito en la mochila, es su doudou para dormir, y como no le dejan el chupete, pues por si acaso le dejaremos a pepito. Por cierto, he sabido este verano que se llama pepito, creo que recibió las aguas bautismales en la guarde, y con eso de que soy atea no me llamaron para el acto. Pues lo dicho, pepito tiene una pronunciada nariz de rinoceronte, que espero pueda sustituir la función chupetera.

La camiseta naranja pomelo da el pego…

¡Socorro! se me ocurre abrir el mail la madrugada anterior al comienzo, y mensaje del AMPA, para protestar contra los recortes piden que llevemos a los niños con camisetas amarillas, sí sí amarillo, no podía ser ni azul añil, ni rojo pasión, ni verde esperanza, no tenía que ser amarillo, amarillo pollo. Pues mira que el monillo tiene fondo de armario, pero todo el mundo sabe que el amarillo en verano atrae a los mosquitos. Así que ná de ná, pues menos mal que lo he visto, yo que pensaba mandarlo todo de rojo pasión, iba a clavar la bandera española con todos sus compis, y ya la hemos liau… Bueno improviso vestimenta, escogiendo camiseta naranja suave que puede quedar rollo “no tiene amarillo pollo, pero nos la quiere colar con naranja pomelo, está en contra de los recortes”

EL JUICIO FINAL

Mi monillo sonriente (1er día)

1ER DIA: aprobado alto, ha ido con el gorila, ha entrado sonriente (véase foto tuneada), no ha extrañado nada y cuando el gorila ha querido levantar alas (más o menos 15 min), le  ha espetado “Vale aita, pero luego ven a buscarme eh”

-2DO DÍA: Otra hora y media, por la mañana. Acompañante: su aita del alma. Diagnóstico: sigue evolucionando muy favorablemente, sólo síntomas positivos.

-3erDÍA: Toda la mañana. Acompañante: la menda. Diagnóstico: positivo, le ha hecho ilusión enseñarme su cole nuevo, me ha dejado marcharme a los 5 min, y el hecho de llevar su mochila le ha gustado mucho.

Este post se lo dedico a él, a mi hijo, porque no se puede ser tan majete, es un campeón, que se ha pasado 7 días en una guardería-campamento, que no era la suya (no tenía con quien dejarlo antes del curso-escolar), sin rechistar ni liarla, a los 2 días ha empezado en el colle de mayores. MAITE ZAITUT txapeldun!

EYE BABY

Mirar que bien combina con el carrito

El día en que nos propusieron probar el producto dije que sí inmediatamente, principalmente porque me habían contado una historia, que me había dejado de piedra. Todos sabemos que la seguridad vial es importante, pero yo soy de pueblo y ahora vivó en ciudad y con un monillo que corre sin control alguno, es un tema que me daba auténtico pavor.

Mi amiga la guiri, me contó que en nuestra ciudad, una madre con un carrito gemelar se dirigía a la guarde a buscar a su otro peque, cuando en un paso de cebra un coche, con un conductor hablando por el móvil, no paró y los arrolló. Por suerte, después de una estancia larga en el hospital, han salido, pero no siempre es así. Por lo tanto es importante concienciar a nuestros peques y también a los conductores, del mensaje de Eye baby.

Después de esta entrada seria y concienzuda paso a relataros la historia peinetera del artilugio.

El paquete llegó el único fin de semana que la menda y el monillo estábamos ausentes, a una hora bien temprana. Por consiguiente, el gorila con voz profunda y resacosa de cubatas me llamó y soltó “Ha llegado un paquetito pa ti, de tamaño sospechoso, no quiero saber lo que es…” (Con tonito).

El monillo expectante…

Nada más aterrizar en casa, fui veloz a abrir el paquetito de marras, el monillo enseguida pensó que era un juguete para él. Es colorido, y la zona principal reflectante, de un material parecido a la goma-espuma. La misma caja hace de manual de instrucciones.

Las instrucciones “sencillas” 😉

La primera impresión o lo que transmite es de “fácil y rápido montaje”, y una leche!! Seré torpe pero la cosa tiene su aquel, después de 15 minutos haciendo malabares y poner el trasto de mil maneras, llegó el gorila y me miró con cara de “quita inútil” y en 5 minutos lo montó.

Antes de engancharlo al carrito, le expliqué al monillo la función del súper-brazo ese. Me lo robó y corriendo se fue al salón, lo puso delante de la caravana de coches y les dijo “stop”, yo pensé  mensaje recibido.

Monillo parando su caravana

Esa tarde salí a pasear con una amiga y mientras  me esperaba en el recibidor me dijo:

Nena, cada día le compras juguetes más raros a tu niño…

-¿Por qué lo dices?

-Por el artilugio este que llevas enganchado al carro

– 😉

CONCLUSIONES

La idea es buena, el concepto importante para concienciar a grandes y pequeños. PERO…

-Es muy aparatoso

-Excesivamente largo, en consecuencia no tan práctico

-Personalmente mejoraría las instrucciones para mamás torpes, como yo.

Al monillo le quedan dos telediarios de usar carrito, intentamos engancharlo a su bici para ir cortando el tráfico, pero no fue posible. Así que sí alguien está interesado, no dudéis en contactar conmigo y pedírmelo que os lo mando encantada. Tengo hasta la caja!!

EMPEZANDO POR ATRÁS: Madri-Txikito

Ya sabéis que no sigo ningún orden establecido, y siendo sincera no sé si voy a andar con ánimos, tiempo y ganas de contar mis kilométricas vacaciones. Pero hoy voy a hablar de esa última semana vacacional, que casi por costumbre y hábito suelo hacer en pintxolandia, tierra patria, es decir Madri-txikito.

Estoy escribiendo  de madrugada, en mi bloc de notas delanovata, desde esa habitación-almacén, donde mi madre me ha delegado  con gracia y salero, después de adjudicarle mi habitación al Monillo.

Las rubias quedando bien para la foto 😉

Estoy escribiendo, después de haberme despedido de 2 rubias en un coche que se morían de la risa, risa porque les he enseñado el sistema moderno de reserva de plaza de parking, de mi vecino de caserío. (El avispado de él, deja una silla plegable de madera de la época de la polca, con una bolsa de plástico colgando, en medio del parking, vaya que algún degenerado no le deje espacio para  su Opel Corsa descatalogado). Estas historias  y muchas más, son las que amenizan mis cenas con amigos en la sociedad (dícese de lugar gastronómico, donde cuadrillas de amigos, cocinan, comen y beben).

Parte de la tribu

MANJARES CAN PINTXOS

 Amigos con los que he compartido excursiones al rio, San Fermines en versión bici, caza nocturna de gamusinos, merendolas, un árbol especial, cánticos, confesiones y fiestas populares…

Y con los que ahora, comparto  un grupo de wassap cañero, que nos va a volver locos, fotos de nuestros churumbeles, recuerdos de infancia, momentos agridulces de nuestras vidas y muchas noches de luna llena con confesiones, llantos y risas. Por todo eso y porque me soportan como nadie y me quieren sin condiciones ni perjuicios, este post se lo dedico a ellos “zoragarrixek zaretelako”.

La semana en tierra patria suele ser tranquila y sosegada, es una semana, en la que me doy cuenta de todo lo que he llevado de vacaciones (trastos y bolsas mil) y me insultó a mí misma, es esa semana en la que hago balance de como ha ido todo. Es esa semana, en la que me paseo por mi pueblo, en la que veo viejas y nuevas caras, en la que me chupo mínimo dos días de lluvia (que me hacen recordar que el verde de Euskadi no es pintado, sino mojado 😉 ), en el que como los mejores tomates del año, pero sobre todo, es esa semana en la que el Monillo disfruta como nadie.

Monillo y su amigo el perro “pintxo”

recogiendo huevos frescos con el aitona

Hoy ha sido el día (léase hace una semana), en que he tenido que llamar a mí padre y pedirle que deje a sus amigos y que vuelva a casa, porque su nieto estaba fuera de guardia, sentado, esperando que su aitona llegará en el “seatleon” (el auto del aitona lo lleva marcado con fuego en el alma, cual tatuaje, la razón el disco-móvil que se llevan los dos coleguitas).

Momento merluza

Así que mientras el Gorila y yo, por separado, disfrutamos del último ágape vasco con amigos, el monillo y el aitona se han cenado mano a mano una merluza del cantábrico y habrán tenido una conversación de lo más profunda.

Ahora toca ordenar todo, volver a la rutina, pero sobre todo soñar con ese final de mes, donde la Menda cumple años y su pueblo de engalana para fiestas de “Sanmigueles”. Ese fin de semana donde como las mejores morcillas del mundo, bailo jotas, tomo GT malos pero en buena compañía, paso un frio de perros (no aprendo, vengo de BCN toda veraniega y termino con pantalón de lino y chaqueta polar…), pero todo el mundo me felicita, porque en mi barrio, Madri-txikito, todos saben que es el cumple de la menda (efectos que la orquesta te dedique canción cada año).

El ladrón de patinetes

Me voy a dormir es tardísimo (el gorila sin aparecer) y mañana toca encajar el tettris del maletero, explicar al Monillo que abandona el paraíso, y yo desempolvar la peineta y colocármela bien (es que en tierra patria la cosa suele ser dominio de la pintxos, y suele dejarla descansando), pero ya toca volver a la realidad.

PD: No me exijan mucho señores, una viene abarrotada de ideas, escasa de tiempo y maldiciendo las horas perdidas por falta de conexión. Por no decir que la vuelta a can peinetas ha sido dura. Mientras intentaba colocar las viandas que el aitona me había proporcionado, para un regreso llevadero, el gorila iba mandándome por ascensor los cientos de paquetes, cuando una vocecilla a mi espalda  ha dicho “Amatxo axin freskito”, entonces se me ha iluminado la peineta, el monillo ha ido por su cuenta al baño, deduzco q se habrá bajado los pantalones, hasta donde ha podido, o sea medio centímetro y ha decidido mear en el orinal de pie!! Resultado: mojado de pies a cabeza, orinal entero y paredes colindantes. Mientras el gorila no para de gritar “¡Va, va otro paquete…!”, entonces me he acordado que cortamos el agua ( pero no sé por donde!!),momento agobio: niño en pelotas, baño encharcado en meada, merluza sin refrigerar y un gorila en fase montacargas…HOGAR DULCE HOGAR. Es el momento donde he pensado llamar al aitona y pedirle asilo!!!

El duo sacapuntas limpiando pescado fresco